Para los contadores febrero no es el mes del amor y la amistad, sino el de
las declaraciones informativas, cuando hay que recabar una impresionante
cantidad de información con el objeto de depurarla, organizarla e ingresarla
en los sistemas informáticos, que para estos efectos ofrece la autoridad
fiscal.
Recordemos que las declaraciones informativas tienen una relevancia
fundamental en el control que ejercen las autoridades sobre los
contribuyentes. Bien dicen que la información es poder, y el SAT lo tiene, ya
que con la presentación de estas declaraciones puede conocer los más
mínimos detalles de los contribuyentes, pues los datos que pudieran parecer
irrelevantes cobran importancia al momento del análisis de la información
en los sistemas de cómputo de la autoridad.
Quizá este sea uno de los últimos ejercicios en que las declaraciones
informativas se presenten de manera anual, debido a que con las
modificaciones hechas a diversas disposiciones y la implementación del
Sistema Integral de Administración Tributaria, los contribuyentes
entregaremos periódicamente información importante que antes sólo se
presentaba en las declaraciones anuales.
En la era de la información, y con las herramientas electrónicas al alcance
de un mayor número de usuarios, seguramente será cuestión de tiempo la
obligación de presentar las declaraciones a través de internet (mitad pago,
mitad informativas) y eliminar así las declaraciones informativas anuales.
Mientras tanto, PAF, La revista fiscal de México, le facilita la importante
tarea de cumplir en tiempo y forma con sus obligaciones anuales, por lo que
en este número encontrará útiles consejos que le ahorrarán tiempo que
podrá dedicar a sus seres queridos.
En febrero... amor y amistad para todos nuestros lectores.